miércoles, 14 de octubre de 2009

Series de televisión: "Thriller" y "The Veil", Boris Karloff y la televisión.

“Thriller” (1960-62), la serie de televisión de la NBC que según el escritor Stephen King, "es probablemente la mejor serie de horror que haya sido transmitida en la televisión”, tuvo un periodo relativamente corto de gestación. Cuando el director de programación de la NBC, Hubbell Robinson, estaba comenzando a tener dificultades dentro de la cadena televisiva, comenzó a trabajar en una serie de antologías de terror para los Revue Studios. Cuando los ejecutivos de la NBC se enteraron de dicho proyecto, le ofrecieron a Robinson un espacio en el horario prime de su parrilla prográmatica. Una vez que llegó a un acuerdo con la NBC, Robinson tendría la difícil misión de seleccionar a quien sería el presentador de la serie. Dado que en una serie de antologias se presentan diversos personajes todas las semanas, es el presentador el encargado de darle cierto sentido de continuidad a la serie, por lo que la decisión no debía ser tomada a la ligera. Es por este motivo que Robinson escogería a la estrella clásica del cine de terror, Boris Karloff, cuyo perfil calzaba a la perfección con el tono de la serie.

Las introducciones de Karloff servirían para establecer desde un inicio, el tono apropiado de misterio e intriga que presentaba cada episodio de la serie, y su frase “Tan seguro como que mi nombre es Boris Karloff, esto es ´Thriller´”, no tardaría en convertirse en uno de los sellos del show. Con un presentador tan popular, “Thriller” parecía tener asegurado el éxito. Además, Robinson se las arregló para publicitar la serie de manera atractiva, asegurando que esta iba a presentar historias de calidad basadas en el rico campo de la literatura de suspenso. A raíz de esto, “Thriller” logró ser vendida sin la necesidad de presentar un episodio piloto, lo que no deja de ser curioso incluso hasta el día de hoy. La producción del primer episodio comenzaría en febrero de 1960, y desde un inicio la serie comenzaría a tener problemas. El primer gran error de Robinson sería el haber definido vagamente el contenido de la serie. Esto gatillaría conflictos ideológicos acerca de la naturaleza de las historias entre Robinson, el productor Fletcher Markle, y el editor de guiones James P. Cavanagh, lo que ciertamente creó un ambiente laboral tenso.


La serie sería transmitida los martes a las 9:00 PM, donde tendría que competir contra la popular, “Red Skelton Show”, de la CBS. El primer episodio sería “The Twisted Image”, el cual sería producido por Markle, y estaría basado en la novela del mismo nombre del escritor William O´Farrell. La trama de dicho episodio se centraba en un oficinista psicopático con delirios de grandeza. Lamentablemente, el episodio recibiría un montón de críticas negativas. El segundo capítulo, “Child´s Play”, sería aún peor, y el tercero, “Worse Than Murder”, parecía indicar que la serie se estaba yendo a pique. Los niveles de audiencia eran bajos, y la crítica había sido inclemente con el show. Para muchos, los primeros episodios de la serie de una hora de duración, se hacían eternos y parecían una mala copia de la más exitosa, “Alfred Hitchcock Presents” (1955-62). Por este motivo, se tuvieron que tomar medidas drásticas. La palabra “thriller” fue redefinida asociándola a dos géneros específicos: las historias de crímenes y los relatos de terror.

Además, el productor Fletcher Markle fue retirado de la serie (los episodios que produjo mostraban una fuerte influencia del film noir, lo que no le gustó a los ejecutivos de la cadena que habían comprado un productor centrado en el género del horror). En su reemplazo llegaría Maxwell Shane, quien ya había escrito el episodio “Rose´s Last Summer”, y durante un tiempo había trabajado en algunas cintas de la RKO y la Universal. Shane se encargaría de los episodios basados en relatos criminales. En general, la calidad de los episodios manejados por él sería bastante variable; por ejemplo “The Fatal Impulse”, fue uno de los episodios que más suspenso presentó, mientras que “The Big Blackout” sería uno de los más bajos de la serie. Robinson además contrataría a William Frye, quien se encargaría de los episodios de terror, y quien además terminaría por cambiar el rumbo de la serie.

El primer episodio producido por Frye sería, “The Purple Room”, el cual sería una historia de fantasmas ambientada en una vieja mansión, y estaría dirigido por Douglas Heyes. El siguiente episodio del productor sería el drama criminal, “The Watcher”, el cual estaría protagonizado por un joven Richard Chamberlain. Luego del éxito de “The Purple Room” y “The Watcher”, los niveles de audiencia de la serie comenzarían a subir. “The Cheaters” y “The Hungry Glass”, dos historias escritas por Robert Bloch, donde la segunda fue protagonizada por un joven William Shatner, vendrían a confirmar el buen momento por el que estaba pasando el show. Sin embargo, el hecho de que la serie presentara historias de horror gótico intercaladas con relatos criminales, terminó confundiendo a los espectadores que no sabían a ciencia cierta con que se encontrarían cada semana. Por momentos, “Thriller” parecía ser la fusión entre dos programas diferentes. Muchos de los episodios de horror tomarían prestado elementos de relatos criminales, creando lo que sería visto por la crítica como una entretenida mezcla de géneros.

Otro de los grandes aciertos de Frye, sería la contratación de Doug Benton como productor asociado. Benton sería el responsable de la utilización de relatos de escritores como Robert Bloch, Cornell Woolrich, Harold Lawlor, y Margaret St. Clair, entre otros. Alrededor de 18 guiones de “Thriller” se basarían en historias publicadas en la famosa revista norteamericana de terror y ciencia ficción, “Weird Tales”. Gracias a esto y a los cambios impulsados por Frye, “Thriller” logró construir una identidad propia, alejándose de lo visto en series como “Twilight Zone” (1959-64), o la ya mencionada “Alfred Hitchcock Presents”. Luego de la transmición del episodio de la primera temporada, “Yours Truly, Jack the Ripper”, el cual estaba basado en la historia del mismo nombre escrita por Robert Bloch, Robinson tomaría una importante decisión: contratar a Bloch como un guionista estable de la serie. El primer episodio escrito por Bloch para la serie sería, “The Devil´s Ticket”, al cual le seguiría “A Good Imagination”, los que pasarían a ser dos de los mejores episodios del show.

Ya para fines de la primera temporada (constituida por 37 episodios), “Thriller” se había convertido en una serie exitosa. Esto le permitió contar con una serie de estrellas invitadas durante la segunda temporada, como por ejemplo Ron Ely quien participó en “Waxworks”; Ursula Andress en “La Strega”; Bruce Dern en “The Remarkable Mrs. Hawk”; Elizabeth Montogomery en “Masquerade”; y Mary Tyler Moore en “The Fatal Impulse” y “Man of Mistery”. Cuando finalizó la primera temporada, Maxwell Shane abandonó el show. Aunque sin duda su partida sería lamentable, ya que aportó con una buena cantidad de episodios memorables, la verdad es que fue Frye el responsable de salvar a “Thriller” de la cancelación. De hecho, Frye se encargaría de producir casi la totalidad de los episodios de la segunda temporada, la cual comenzaría el 18 de septiembre de 1961, con el episodio “What Beckoning Ghost?”. Este sería seguido por “Guillotine”, y por “The Premature Burial”, el cual era una adaptación de uno de los relatos de Edgar Allan Poe, y sería el segundo episodio en contar con Karloff como protagonista (el primero fue “The Prediction”).

“The Last of the Sommervilles”, también contaría con la participación de Karloff, mientras que “The Remarkable Mrs. Hawk”, fue protagonizada por nada menos que por John Carradine, otra de las leyendas del cine de terror. Por otra parte, el episodio “The Return of Andrew Bentley”, sería la única contribución del escritor Richard Matheson a la serie. Curiosamente, Matheson había sido uno de los primeros guionistas que Frye contactaría a su llegada a la serie. Sin embargo, cuando el guión que Matheson entregó fue reescrito sin su consentimiento, este se molestó y nunca más volvió a colaborar con la serie. Pese a los buenos resultados de la serie, un espectro que estaba rondando alrededor del show se hizo presente con resultados desastrosos. Su nombre era Alfred Hitchcock. Cuando “Thriller” comenzó a obtener mejores resultados de audiencia que la serie presentada por Hitchcock, el maestro del suspenso hizo ver su malestar. De hecho, el director le daría un ultimatúm a los ejecutivos de la NBC: él no seguiría trabajando en la serie a no ser de que “Thriller” fuera retirada por un año de la pantalla. Aunque a la cadena televisiva le costó tomar una decisión, finalmente “Thriller” sería cancelada. Según las mismas palabras de Frye: “La influencia de Hitchcock en la NBC era mucho mayor que la de Karloff”.

Los últimos episodios de la segunda temporada bajarían un poco su calidad en relación al resto de los episodios de la serie, lo que respondería al malestar que se estaba experimentando en el equipo encargado de realizar la serie. De hecho, el último capítulo de “Thriller” titulado, “The Specialist”, sería nada menos que un episodio piloto de una serie que la NBC había decidido no estrenar. Luego de 67 episodios, “Thriller” abandonó la pantalla chica. Como era de esperarse, “Alfred Hitchcock Presents” se benefició de la cancelación de “Thriller”. La seríe ahora llamada “The Alfred Hitchcock Hour”, comenzó a presentar historias de terror, algo que Hitchcock había evitado anteriormente, dejando en evidencia la influencia que “Thriller” había ejercido en el show del director británico. En cuanto a “Thriller”, esta comenzó a ser emitida por medio de sindicación, llamando la atención de un sinnúmero de espectadores alrededor del globo. Vista hoy en día, “Thriller” sigue siendo considerada como un modelo exitoso de lo que deberia ser una serie de terror. En muchos sentidos fue una serie como ninguna otra; no estuvo sometida a la censura de la NBC, fue bendecida con un productor inteligente y con buen gusto, y tuvo como presentador a un ícono del género del horror. Competente evidencia de su popularidad fue la edición de una colección con cuentos terroríficos, cuyos primeros dos números tuvieron el título de “Boris Karloff Thriller” (1962-1963). Dichos cuentos más tarde se titularía como “Boris Karloff´s Tales Of Mystery”, y serían publicados durante casi dos décadas.

The Veil:

En 1958, el productor Hal Roach Jr. comenzó a desarrollar una serie de terror para los Hal Roach Studios. Dicha serie sería titulada “The Veil” (1958), y sus historias supuestamente estarían basadas en sucesos de la vida real que estaban ligados a experiencias paranormales que no había podido ser explicadas. Con el fin de lograr que la serie tuviera un atractivo comercial mayor, Roach contrataría a Boris Karloff como presentador de la historias que él mismo protagonizaría. Es así como cada episodio comenzaría y terminaría con Karloff situado frente a una chimenea, desde donde invitaría al espectador a descubrir "que es lo que se esconde bajo el velo”. En ”The Veil”, Karloff tendría la oportunidad de interpretar a serie de distintos personajes, como por ejemplo un policía de la India, un doctor, y un abogado, entre otros.

Los $5.000 dólares por episodio que los productores estaban dispuesto a pagarle a Karloff, eran todo un regalo para el envejecido actor. Lamentablemente, el estudio encargado de producir la serie, tendría algunos problemas económicos lo que gatillaría la cancelación del show tras tan solo diez episodios. Para colmo, estos no serían transmitidos ya que al ser tan pocos episodios, difícilmente podrían ser vendidos a una cadena de televisión o ser transmitidos por medio de sindicación. Para los productores, la única forma de salvar su inversión era combinar el material de los distintos episodios con fin de crear telefilmes destinados a la programación nocturna de algunas cadenas de televisión. Fue así como nacieron la cintas; “Jack the Ripper” (1958), y “Destination Nightmare” (1958), las cuales no le hacen justicia al show. Debido al bajo presupuesto que manejaba la serie, los efectos especiales eran casi inexistentes, por lo que los elementos sobrenaturales que presentaban las historias se reducían a “voces del más allá” y “poderes mentales”. De todas formas, “The Veil” es una serie que presenta algunos buenos momentos pese a sus falencias presupuestarias, y que probablemente les resultará interesante a los fans de Karloff. Hoy en día, la serie está editada en Dvd, por lo que es más fácil conseguir esta curiosa pieza de historia televisiva, la cual ha permanecido por años injustamente oculta entre las sombras.





por Fantomas.

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